Sunday, 24 June 2018

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IMPORTANCIA DEL DOCENTE MEDIADOR EN LA ADMINISTRACION DE ENTORNOS VIRTUALES DE APRENDIZAJE PDF Print E-mail
Revista Cognición 43 - Difusión Científica

IMPORTANCIA DEL DOCENTE MEDIADOR EN LA ADMINISTRACION DE  ENTORNOS VIRTUALES DE APRENDIZAJE

​Mercedes Inciarte
Atlantis University
Miami, Estados Unidos

 

RESUMEN

La presente ponencia trata sobre la importancia del docente mediador de aprendizajes bajo la modalidad semipresencial basado en el modelo educativo de Atlantis University, partiendo del hecho que la docencia de este tipo de estudios requiere mucho más que ser especialista en el área y tener experiencia en la administración de entornos virtuales de enseñanza y aprendizaje; implica cambiar la función del docente convencional o tradicional a un docente innovador, proactivo, capaz de cambiar su metodología de enseñanza, que conlleve a la construcción de conocimientos de una forma más colaborativa y socializada. Es por ello, que para ser mediador de esta modalidad de estudios, se requiere de un docente capaz de generar espacios educativos que garanticen el logro de la instrucción, bajo un grado optimo de calidad, fundamentado en los principios básicos del aprendizaje, que hacen  hincapié en la implementación de estrategias que faciliten el aprendizaje autodirigido, la motivación, la acción, la responsabilidad, la contextualización de los contenidos en la vida real, la articulación entre la teoría y la práctica, la promoción del trabajo colaborativo y cooperativo, el manejo de múltiples representaciones del contenido y la reflexión y sobre todo la capacidad de generar espacios que generen la implementación del constructivismo social, donde se aprenda de todos y con todos, creando áreas de relación entre investigación, formación y trabajo.

Palabras claves: Docente mediador, Semipresencial, enseñanza,   entorno virtual de aprendizaje

 

 

MEDIACIÓN EN EL ENTORNO VIRTUAL DE APRENDIZAJE

 

¿Qué es la mediación?

Durante la última década de su vida, Vygotsky  trabajó  sobre  el  concepto   de mediación, volviéndose   cada   vez   más  importante para comprender el funcionamiento mental.  El   término   mediación   se  fundamenta a partir del uso de signos y  herramientas o instrumentos.

Según este autor, el término signo significa “poseedor de significado”, por lo cual, la mediación ubica al signo entre el individuo y    el objeto de aprendizaje o finalidad, y se determina por la relación entre estos. Comprender la fuerza de los signos implica reconocer su capacidad mediacional. Desde Vygotsky, los signos más importantes al inicio de su teoría surgen del lenguaje humano. Y sentaron su base en la relación entre procesos individuales y sociales. La mediación implica una práctica social orientada a “tender puentes”, construir nuevos vínculos y posibilitar el aprendizaje, de igual manera, permite reforzar la motivación del estudiante en los métodos utilizados para lograr aprender.

Así, la mediación a través de las herramientas tecnológicas implica externalización e internalización de la realidad. Las tecnologías en este caso son un puente conector que facilitan la comunicación, la interacción y la transposición del conocimiento del docente a un conocimiento didáctico que pueda ser comprendido por el estudiante (Chevallard, 1991). En cuanto a los estudiantes, estos procesos cognoscitivos presentes en las redes de conocimiento, determinan la necesidad de conocerlos, determinando el nivel de conciencia de cómo aprende, e indagar sobre los procesos que son asumidos para transmitir e intercambiar información con otros estudiantes, con el docente y con las herramientas virtuales.

Suárez (2001),  plantea que las relaciones que definen la Tecnologías de Información y comunicación en la acción mediada, proponen una nueva acción educativa caracterizada por las nuevas percepciones y relaciones sociales que se desarrollan alrededor de las mismas. Cuando se media de una manera diferente las acciones educativas, cambia también la relación en el manejo, gestión y apropiación de la información. Todo lo que recibe entonces el estudiante a través de los entornos virtuales de aprendizaje se transforma en un nuevo sustrato de información que redefine este mismo aprendizaje. Desde esta dimensión, un entorno virtual de aprendizaje pone al alcance nuevos lenguajes para organizar el proceso de aprendizaje, por ejemplo las estructuras hipertextuales, las cuales se caracterizan por ser secuenciales y no lineales, implican nuevos referentes de maniobra educativa y la reorganización de diversos tipos de información.

 

¿Qué es un entorno virtual de aprendizaje?

Es un espacio de aprendizaje administrado bajo plataforma multimedial y apoyada en el uso de las herramientas de información y comunicación, donde intervienen diferentes factores que tienen por finalidad fundamental: la  instrucción y por ende la formación del estudiante.

Este modelo virtual de aprendizaje autogestionado debe tener estar estructurado con los siguientes elementos: Participante, mediador de la instrucción, los elementos del curso, definidos estos como los materiales didácticos, las estrategias instruccionales, de evaluación, los recursos tales como los propios que generan los espacios de interacción, los que apoyan el desarrollo del curso, tales como syllabus o programa, textos guías y otros que fundamenten y apoyen el desarrollo de este tipo de estudios y por último y no menos importante la organización o institución educativa, inmersa de una serie de recursos de apoyo y seguimiento al desarrollo de la modalidad y de los logros de estudiantes.  Ver imagen.

 

 

Elaboración propia

 

Estos elementos son fundamentalmente importantes y necesarios para que se administre  educación semipresencial de calidad.

Aunado a esto, y basados en el modelo educativo de Atlantis University, para la administración de  instrucción virtualizada,  el docente mediador de este tipo de modalidad de estudios en la organización, debe tener presente para lograr los procesos de calidad, enfocar  su función en los principios constructivos reflexivos, flexibles, contextualizado, intencional y colaborativo, A continuación se detallan cada uno de ellos como lo plantea la Universidad:

  • Constructivo Reflexivo: El docente mediador debe tener presente que el alumno es protagonista de su aprendizaje, por ello, sus estrategias instruccionales deben estar enfocadas a la generación de  un proceso constructivo del conocimiento, partiendo de experiencias previas y el desarrollo de su capacidad para investigar y reflexionar, manteniéndose actualizados,  con capacidad  para resolver retos que se les presenten en un mundo global y en continuo cambio
  • Flexible: Partiendo de la realidad de que el participante aprende a través del uso de diversas estrategias y metodologías de enseñanza y aprendizaje, que contribuyen a la formación integral, permitiendo distinguirse en su vida personal y profesional, haciendo uso de plataformas tecnológicas, la biblioteca virtual, herramientas multimedia y software especializados.
  • Contextualizado: Enfocar el aprendizaje del participante con la implementación de actividades de contexto relacionadas a su área de formación y entorno, además de generar la participación  en actividades extracurriculares de difusión cultural, liderazgo y formación social, aprendiendo de forma experiencial, con proyectos innovadores y creativos, que contribuyen al desarrollo sostenible de su contexto.
  • Intencional: Bajo la administración de un currículo intencionado, organizado y detallado, que sirva de guía al proceso instruccional y que responden a un perfil y una planificación que busca el logro de objetivos organizacionales, vinculados con la exigencias del área de formación.
  • Colaborativo: El proceso de enseñanza y aprendizaje se administra haciendo uso de estrategias instruccionales y de evaluación socializadas y colaborativas que promueven  el aprender con todos y de todos. Este estudiante, debe desarrollar estrategias cognoscitivas y metacognoscitivas apropiadas para el aprendizaje en un entorno virtual.

 

Todo lo anteriormente mencionado demanda de  un cambio metodológico en la docencia mediadora y en su organización, capacitado para responder a la implementación de  metodologías docentes derivado en buena medida de la irrupción de las TIC y de los entornos virtuales de aprendizaje y de enseñanza. Es inevitable seguir el planteamiento que hace De Miguel (2005): Tradicionalmente la polarización que han tenido los contenidos de la enseñanza  (conceptos y procedimientos) orientados hacia aspectos, eminente o exclusivamente, teóricos, conceptuales o sencillamente centrados en conocimientos, ha tenido como consecuencia situaciones de capacitación que dificultan la inserción de los egresados en el mundo profesional y en el mercado de trabajo. Aunque esto no es tan simple, porque conocimientos y competencias no son dominios contrarios o excluyentes, habría que hablar de transferencias, y de conocimientos que amplían las competencias, en su naturaleza y en cómo se organizan para la práctica profesional.

Es así como, el docente mediador de clases semipresenciales, debe ubicar las individualidades de cada uno de sus estudiantes y sus intereses, pudiendo así atender cualquier problema o necesidades que estos presenten durante el desarrollo del curso, a sabiendas de  que este estudiante, debe desarrollar estrategias cognoscitivas y metacognoscitivas apropiadas para el aprendizaje en el entorno virtual.

Este docente es el responsable de organizar y administrar las ayudas pedagógicas, además de orientar y acompañar a los participantes en el desarrollo de las actividades y promover las relaciones interpersonales, tiene como funciones propias: motivar y promover el interés de los participantes en el estudio de las temáticas propuestas, guiar y/o reorientar al estudiante en el proceso de aprendizaje atendiendo a sus dudas o dificultades, ampliar la información

Es necesario entonces, definir que este nuevo docente mediador  no es portador de contenidos, papel que en estos sistemas cumplen los materiales didácticos, sino un facilitador del aprendizaje. Su rol es el de manejar las tecnologías, conocer las dinámicas de las actividades que se pueden desarrollar en el ambiente virtual, establecer estrategias de enseñanza apropiadas para el modelo de educación virtual, guiar al estudiante en el proceso formativo, facilitar la comunicación entre los estudiantes, supervisar de las estrategias que utilizan los estudiantes para aprender, retroalimentar y favorecer del uso de estrategias metacognoscitivas.

El docente mediador de la modalidad de estudios semipresencial debe tener presente que el participante posee las siguientes características en relación a un estudiante de la modalidad presencial:

  • Se auto-dirige, autogestiona y es responsable de su aprendizaje
  • Conoce la necesidad de aprender
  • Aprende haciendo y experimentando
  • Se aproxima al aprendizaje solucionando problemas
  • Aprende mejor y de forma más inmediata, por tener contacto sin límite de horario y espacio con el material didáctico, el mediador de los aprendizajes  y los demás compañeros de curso.

Recientes investigaciones en el ámbito de la psicología del aprendizaje (Esteban y Zapata, 2008) ponen de manifiesto que existen estrategias de aprendizaje que se aprenden, y entre ellas hay otras estrategias de administración de los propios recursos del individuo (metacognición) que son centrales para la adquisición de competencias, particularmente en ámbitos profesionales de la sociedad de la información y trabajando con TIC.

Este hecho plantea una cuestión ineludible: la sustitución o al menos la coexistencia de procedimientos, herramientas y formas de evaluar los conocimientos mediante procesos puramente descriptivos o conceptuales (exámenes, pruebas de destreza, problemas teóricos,…) por otros donde se tenga en cuenta la simulación en situaciones reales de casos prácticos, con metodologías de indagación, de investigación formativa, con elaboración de proyectos, etc. y con la observación por parte del profesor de aspectos de desenvolvimiento personales del alumno en la ejecución de tareas y en la resolución de problemas.

La importancia de este rol docente radica en adaptarse a la mediación respondiendo a las características de la asignatura, adecuarse a sus condiciones y circunstancias, discriminando las estrategias y recursos de acuerdo con los temas, asignaturas o cursos y sus necesidades y dificultades; debe estar a su disposición durante su proceso de aprendizaje. A continuación se muestra una gráfica sobre las diferentes estrategias y recursos que el docente puede aplicar en un sistema de educación virtualizada, los cuales conllevan al logro de aprendizajes más significativos, ver gráfico 1.

 

Gráfico 1: Estrategias y recursos:

 

 

Como se observa en la gráfica cuando se quiere generar la Aplicación (promoviendo la elaboración de proyectos, resolución de problemas, construcción de portafolios). Para que exista la Retroalimentación, el docente mediador debe implementar estrategias tales como: apoyo (refuerzo, aplicación de diversas metodologías y medios), Seguimiento (al desempeño, Monitoreo constante, logros, modelaje), Interacción (Atención permanente al alumno, Participación y asesoría). Ofreciendo además, Información (Colocando a disposición del estudiante diversos recursos tales como casos, Bibliotecas,  presentaciones, texto guía, videos, páginas Web).  El docente mediador debe motivar a la Reflexión, implementando estrategias tales como búsqueda, preguntas, estudios de casos, construcción de mapas mentales y conceptuales. Por último y no menos importante que las demás, el docente debe promover la implementación de estrategias que conlleven a la Argumentación con actividades de discusión, observación, elaboración de ensayos y análisis entre otros que aplicados e implementados de forma diversa conlleven al logro de aprendizajes significativos.

Es así, como para resumir lo anteriormente expuesto el docente debe velar por la disposición de espacios que promuevan interacciones múltiples entre docente/alumnos/materiales didácticos/recursos/institución, todo ello con la finalidad de construir aprendizajes valiosos, críticos y profundos.  Por ello, el docente debe recurrir a estrategias didácticas que promuevan aprendizajes significativos y recursos que contribuyan al logro de objetivos planteados

Aunado a lo anterior, cuando se habla de estrategias en estas modalidades el docente debe tener presente que se refiere a las técnicas, actividades y métodos de trabajo que van a servir de vinculo para que los participantes aprendan haciendo, en otras palabras para que hagan, piensen, relacionen, recuerden, entiendan, apliquen, se expresen, obtengan información, practiquen y auto evalúen su progreso.

Las estrategias posen ciertas características que propician en el estudiante lo siguiente:

  • Ser participante activo de su propio aprendizaje, a través de la realización de preguntas, críticas, comentarios, resúmenes, entre otros.
  • Poder confrontar problemas prácticos de contexto a nivel social, personal o de investigación a través de la realización de trabajos de campo, análisis de casos, interpretaciones e investigaciones.
  • Autogestionar el aprendizaje con el ofrecimiento de estímulos para que aprenda, a través de la retroalimentación, ejercitación, reiteración, seguimiento, monitoreo, entre otros.
  • Vincular el aprendizaje con los conocimientos previos, experiencias y necesidades, brindando la posibilidad de elaborar actividades abiertas y flexibles que puedan ser abordadas con temas de interés relevantes para el estudiante.
  • Trabajar a su propio ritmo, respetando la planificación de la asignatura.
  • Desarrollar actividades que propicien el trabajo colaborativo y cooperativo promoviendo el trabajo en equipo, las discusiones grupales, los debates, el dialogo, la búsqueda de información en otras fuentes distintas a las sugeridas.

El uso de estas estrategias se verá reflejado en el desarrollo del contenido, en los evaluativos, en las interacciones, en los medios de comunicación utilizadas (Chat, foros, correo, entre otros)  en general en todo el desarrollo de un curso administrado bajo la modalidad de estudios virtualizados

Como lo plantea Litwin (2000), la especificidad de los materiales  didácticos, requiere que se ubiquen una serie de actividades que ayuden a que los estudiantes pongan en juego sus recursos, estrategias y habilidades y participen en la construcción del conocimiento. En definitiva, las actividades son fundamentales en un programa virtual, pues pueden llegar a vertebrar el aprendizaje y la adquisición de conocimientos de los estudiantes de modo singular, activo y motivador.

Como bien se mencionó anteriormente, a los docentes que serán mediadores de estas modalidades no le basta sólo conocer del área o materia, deben saberse manejar por la plataforma donde se alojaran los contenidos y medios de comunicación, además de tener la capacidad de evaluar en línea y atender las necesidades de sus estudiantes en relación a la asignatura que monitorea. El docente mediador de entornos virtuales de aprendizaje, debe conocer la distribución y disponibilidad de tiempo de las actividades para poder evaluar, hacer llegar la información a tiempo a los participantes sobre sus avances y retroalimentación de sus progresos, tomando en cuenta que la evaluación tiene como función entender, controlar, analizar y valorar la calidad de los procesos, resultados del curso y progreso del estudiante.

Es así como, teniendo en cuenta todos los aspectos señalados anteriormente, el docente de entornos virtuales desarrollará una serie de funciones como:

•     Planificador  y desarrollador de acciones formativas: para elaborar cursos en línea es imprescindible contar con un diseño bien organizado, el docente es el que tiene el  control de su planificación, además de fomentar y fortalecer de manera eficiente aprendizajes significativos y el desarrollo autónomo del estudiante.

•     Desarrollador de contenidos: productor y evaluador de contenidos, integrándose en equipos interdisciplinares para la construcción de contenidos de manera consensuada y según los criterios de pares de especialistas de áreas comunes. Como desarrollador de contenidos, el docente debe ser poseedor de una visión constructivista del desarrollo curricular, capaz de convertir los materiales usados en su práctica presencial para entornos tecnológicos, además de ser promotores del cambio de los contenidos curriculares a partir de los avances de la sociedad que enmarca el proceso educativo.

•     Administrador de entornos virtuales de aprendizaje: Utilizando los recursos tecnológicos,  conocimiento las innovaciones y avances para aplicarlas en la administración de la instrucción, como administrador de este proceso el docente además, diagnostica necesidades académicas de los alumnos, acompaña al alumno, realiza monitoreo y supervisión de los avances del alumno retroalimentando su actuación.

Sumado a estas funciones anteriormente señaladas se plantean las características del educador virtual, las cuales según,  Asencio Sandra 2002, las sistematiza de la siguiente manera:

• Es una persona interesada en las posibilidades de las TIC.

• Tiene voluntad de aprendizaje, reciclaje y superación continua, sobre todo con ganas de enseñar

• Plantea nuevas formas de enseñar en la interacción del conocimiento

• Ofrece mayor tiempo para producir sus contenidos y diseñar clases mas concretas y eficaces.

• Es un tutor del proceso instruccional

• Se ajusta al ritmo de aprendizaje de cada estudiante

• Se actualiza y  actualiza los  contenidos de sus cursos  constantemente

• Aprovecha al máximo las posibilidades de la red (foros, correo electrónico, bibliotecas virtuales, video conferencias, Chat y otros)

Independientemente del medio que utilice, con relación al alumno,  el docente debe adecuarse a sus condiciones y circunstancias, discriminando las estrategias y recursos de acuerdo con los temas, asignaturas o cursos y sus necesidades y dificultades;  estando  a su disposición durante su proceso de aprendizaje.

La facilitación en la modalidad de estudios virtuales debe ser liderada por el especialista en la materia calificado y capacitado específicamente en la facilitación de procesos de aprendizajes en línea. Esta es una habilidad que se desarrolla, para esa función no es suficiente buscar al mejor profesor de la asignatura presencial, ya que está demostrado según lo plantea Haavind 2000, que: Las estrategias de facilitación que son aplicadas efectivamente en clases presenciales,  tienen efectos no positivos en la educación a distancia.  El facilitador efectivo utiliza estrategias que para estimular la colaboración entre estudiantes y para guiar el proceso hacia lo que es importante para el desarrollo del contenido. En los Chat y foros el facilitador debe monitorear todas las discusiones que se generan en los sitios de discusión telemáticos y responder en breve tiempo las interrogantes y  los correos e inquietudes de los participantes.( pp. 64)

Es así como, el tutor facilitador de la modalidad de Estudios Virtuales, debe  recurrir  a diferentes estrategias instruccionales cumpliendo con una serie de principios. A continuación se muestran algunos de ellos basados en lo planteado por  Torres (2003):

Activar los procesos cognitivos, para aplicar este principio el facilitador debe: Dar soporte y guía al participante durante el desarrollo de la asignatura o curso, requerir: comparaciones, clasificaciones, inducciones, deducciones, análisis de errores, construcciones, abstracciones, análisis, metáforas, explicaciones, productos, en otras palabras, la participación activa,  desarrollar los contenidos desde diferentes perspectivas,  utilizar vínculos a unidades de información que ofrezcan flexibilidad, interactividad, posibilidad de acceso a variadas fuentes de información. utilizar esquemas conceptuales.

•  Promover interacción social, participación, ofreciendo  al participante múltiples formas de comunicación: correos, “chats”, foros, pizarrón, tele-conferencia, vídeos, audio, audio-conferencia, multimedia, actividades de ayuda, elaboración de proyectos, formulación de preguntas, tormenta de ideas, pequeños grupos de discusión, estudio de casos, juego de roles, asignación de lecturas e investigaciones, presentación de invitados (audio, vídeos, lecturas), trabajos de campo, exámenes, prácticas, juegos, problemas, portafolios, simulaciones, tutorías, y retroalimentar, anunciar las expectativas, explicitar cómo serán las interacciones y las responsabilidades. generar productos de las actividades realizadas. Permitir a los estudiantes seleccionar problemas de interés para su estudio, conformar grupos pequeños de discusión y de trabajos. solicitar a los estudiantes resúmenes de cada discusión. centrarse en la realización de tareas específicas y valiosas. favorecer el desarrollo de interacciones académicas tipo diálogo, en donde el significado se construya compartiendo y no se pierda la calidez humana

•   Ayudar al aprendizaje auto-dirigido, el facilitador debe promover la ejercitación de los contenidos a través del manejo del tiempo, el planteamiento de objetivos y la autoevaluación, ayudar a tomar riesgos, dar soporte, retroalimentación, aconsejar, monitorear, propiciar la elaboración de trabajos en grupo con metas libres.

•   Capturar, mantener y estimular el interés, enfatizando en la experimentación y resolución de problemas, el descubrimiento y construcción de nuevos conocimientos, animar a los participantes  a pensar y buscar información para realizar los trabajos desde diferentes perspectivas,  publicar los mejores trabajos y elogiarlos públicamente, aumentar los niveles de dificultad como una manera de ofrecerle retos al estudiante. (pp.78)

Como lo plantea la autora antes señalada,  estos principios permiten ubicar muchas de las estrategias y/o recursos que el facilitador podría implementar  de múltiples maneras en la práctica de la administración de su  curso virtualizado. Todo dependerá, de la situación o contexto en que ocurra el proceso y  a su vez, de las respuestas que se puedan ofrecer a múltiples interrogantes, como por ejemplo: qué es aprender y para qué enseñar.

Es evidente entonces según todo lo planteado anteriormente, que las funciones del docente cambian cuando este administra  actividades de educación bajo un entorno virtual,  asumida esta como una modalidad de estudios donde no existen limitaciones geográficas, físicas, temporales y que tiende a dar respuesta a grupos de alumnos cada vez más heterogéneos y diversos. Partiendo del hecho que la función del docente se redefine, asumiendo competencias para el desarrollo de esta modalidad de estudios.

Es así como, partiendo del hecho que el docente de esta modalidad de  educación virtualizada, debe estar capacitado en el conocimiento de las características de los entornos tecnológicos, colocándose  en la perspectiva del análisis de potencialidades de ayuda o andamiaje didáctico que ofrecen las tecnologías de la información y la comunicación, tomando en cuenta  la necesidad de desarrollar una relación entre pedagogía, andragogía  y tecnología, para la concepción de un profesorado que comprenda lo que significa enseñar con compromiso  en la modalidad de educación semipresencial.

Por ello, partiendo del modelo educativo virtualizado y  manteniendo un proceso de auto eficacia, entendida esta como la motivación e internalización de valores, redimensionando las destrezas signadas por la gestión y administración de la educación virtualizada  y el autoliderazgo  de  estos procesos, además de  alinearlas a las necesidades, se define el rol del docente mediador del entorno de aprendizaje virtual, desde la integración de la vida  profesional y como responsable y  generador de aprendizajes significativos y permanentes, a través de una actuación creativa, pertinente, efectiva y eficaz  en la administración de los aprendizajes y los procesos de evaluación y retroalimentación del proceso instruccional y de los logros de los alumnos.

 

Consideraciones finales

- La mediación de entornos virtuales de aprendizaje amerita de docentes conocedores y con  habilidades en el manejo de las  herramientas  y recursos que ofrecen las plataformas gestoras de aulas virtuales y capaces de administrar espacios de aprendizajes mediados por la tecnología.

-  Las herramientas tecnológicas no son la panacea pero su uso conecta a los participantes con los materiales didácticos y por ende con el aprendizaje y la formación como: Lo cognoscitivo, metacognoscitivo, y las actividades en donde la relación del mediador-estudiante y compañeros esta mediada por la interacción que ofrece el ambiente virtual de aprendizaje.

-  El conocimiento de las estrategias instruccionales y de aprendizaje conllevan a la construcción de aprendizajes significativos, a través de actividades de interpretación, análisis,  estudio de casos, discusión grupal, entre otros,  donde la mediación del docente es de suma importancia, al tener que cumplir  funciones de monitoreo y acompañamiento a  los logros de los  participantes, evidenciados estos  en la conciencia de apropiación y reflexión.

- La mediación docente y las actividades de comunicación sincrónica y asincrónica dentro de los entornos virtuales de aprendizaje favorecen la generación de estrategias metacognoscitivas, por lo mismo que se requiere de procesos de autorregulación para la participación en actividades de foro y Chat. Otros procesos como la motivación y el interés del participante jugando un papel importante en el proceso instruccional que se quiere logren.

- La dinámica de la mediación implica un papel activo del docente en la relación con los participantes y el seguimiento individualizado a cada caso, a través de la retroalimentación acerca de los  objetivos que se pretenden alcanzar, los cuales deben ser conocidos por todos los participantes, siendo necesario evaluar de manera permanente la forma en que sucede la comunicación para que esta mejore y favorezca la construcción de conocimiento.

-  El papel del mediador en este caso, es el del moderador del aprendizaje del participante a través del seguimiento a sus avances, realizar resúmenes, evidenciar las controversias y retroalimentar.

- El docente mediador aprovecha el amplio abanico de posibilidades que ofrece la modalidad de estudios, sin perder de vista los objetivos educativos y los medios tecnológicos cumpliendo  efectivamente una función "mediadora y facilitadora". Y gracias a esa función el facilitador  será más libre  al momento de realizar sus planificaciones de clases, además de poder dedicarse a la verdadera acción docente: la de relacionarse con sus alumnos en el nivel más humano, más profundo y formativo, de persona a persona.

Bibliografía

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Currículum de autora.

Licenciada en Educación. Ciencias Pedagógicas. Área Tecnología Instruccional. (LUZ 1990). Magíster en Informática Educativa. (URBE 1997). Doctora en  Ciencias de la Educación (URBE 2003). Asistente al Vicerrector Académico, Directora de Currículo y Directora de Educación a Distancia de la Universidad Rafael Belloso Chacín (1993-2005). Coordinadora Académica del Municipio Escolar Maracaibo Nro 1 Ministerio del Poder Popular para la Educación (1994-actualidad). Coordinadora de Diseño Instruccional y Curricular del Sistema de Educación a Distancia  de de la Universidad del Zulia (2005- 2009). Asesora Curricular de la Escuela de Derecho y Trabajo Social de la Universidad del Zulia (2006-2008) Profesora de Postgrado de la Facultad de Humanidades de la Universidad del Zulia y de la Universidad Experimental de las Fuerzas Armadas (2006-2012), Coordinadora de Estudios a Distancia de UNIR online (2009-2012). Responsable de la División Online de Atlantis University. Participación en eventos nacionales e internacionales. 19 publicaciones en revistas arbitradas a nivel nacional e internacional. Miembro del Programa de Estímulo al Investigador e Innovador  de Venezuela (PEII)

 
FIN
 
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